Emprender. Despachos de Abogados.

Emprendedor

Emprender. Despachos de Abogados

 

Hasta hace poco tiempo la figura del Abogado Emprendedor era casi desconocida en nuestro país. La trayectoria casi por inercia de una persona que se licenciaba en esta carrera era: Prácticas en un despacho – Progreso dentro del despacho – Socio.

En principio esta dinámica era la que más se daba y, aunque suponía esfuerzo por parte de la persona que iniciaba sus prácticas en el despacho, merecía la pena si al final se conseguía progresar dentro del Bufete.

Hoy en día es difícil que esta progresión se dé. La crisis y las altas tasas de paro han dificultado la inmersión en el plano laboral de este colectivo (como de tantos otros), y por tanto ha emergido poco a poco la figura del Abogado Emprendedor. Los jóvenes abogados pretenden que su corta edad sea una ventaja y utilizar estos años para formarse y conseguir impulsar su carrera de forma que puedan forjarse un buen futuro.

Es entonces cuando deciden emprender, empezar desde abajo y establecerse en su propio despacho de abogados.

Es importante siempre seguir unas pautas para que todo funcione. Una vez se decide establecerse por su cuenta, es imprescindible seguir una estrategia de negocio, por ejemplo:

Plan de Precios, plan de Marketing, etc. Diferenciarse de la competencia es un punto clave.

Puede ser interesante ofrecer un sistema de precios “paquetizado”, paquetes mensuales de servicios, algunos precios fijos para algunos trámites, etc.

Estudiar la competencia a fondo para saber qué ofrecer en cada momento y a qué tipo de cliente enfocar el despacho.

Invertir en Marketing, ya sea offline u online puede conseguir atraer clientes. Una buena estrategia de mercado es básica y fundamental.

En definitiva, podemos concluir que las crisis y las rachas económicas negativas en un país pueden conseguir que aflore el lado emprendedor de las personas, impulsando poco a poco la economía.