Ergonomía en los puestos de oficina

1.-Sillas-Ergonomicas

Ergonomía los puestos de oficina

 

Por lo general pasamos bastante tiempo en el puesto de trabajo. Son raras las ocasiones en los que éste va variando de un espacio a otro. Suele ser siempre el mismo.

El hecho de pasar tantas horas situados delante de un ordenador (en el caso que nos aborda, el de las oficinas o despachos) propicia que la postura que se adopta no siempre sea la adecuada, generando en el trabajador molestias que a veces pueden llegar a ser graves, o crónicas.

Aplicando los principios básicos de la ergonomía se pueden resolver muchos de estos problemas. Por ejemplo, un pequeño cambio en el equipo, que puede suponer una mínima inversión económica, puede conseguir una gran mejoría. Esto hace que aumente la comodidad y salud del trabajador, lo que lleva a que se incremente también su seguridad y por tanto su productividad.

Es muy importante que los trabajadores afectados por problemas derivados del puesto de trabajo, incluso los no afectados (con el fin de evitarlos), participen activamente en las decisiones en temas de ergonomía que va a tomar la empresa. Llegar a un punto común entre todos es importante para mejorar la salud.

Otro tema muy importante es el diseño de las condiciones laborales, es decir, las condiciones dentro del despacho profesional o la empresa: Temperatura adecuada, iluminación, ruidos existentes. Minimizar los efectos negativos que estos aspectos puedan generar.

Estudiar cada caso detenidamente sería lo ideal. Adaptar a cada trabajador a las necesidades de su puesto de trabajo. A veces no es posible, es por ello que se hace hincapié en la importancia de la participación de los trabajadores en las discusiones derivadas de este tema, con el fin de llegar a un punto en común.

Por lo tanto, podemos afirmar que tan importante es la constancia en el trabajo, la formación, estrategias seguidas por el despacho, etc para llegar al éxito, como hacer del entorno del trabajador y del puesto de trabajo un lugar apto para desarrollar su actividad. El trabajador en sí es la base para que el despacho o la empresa funcione correctamente.